La séptima cruz

Date: 1942

Medium: Wood engraving

Dimensions (cm.): 18.5 x 13.4

Alternate titles: Portada de un libro; Das Siebte Kreuz

Variants: Impressions were printed in one color (black ink) and two colors (black and brown ink).

Published edition: 

Contemporary publication: Anna Seghers, Das Siebte Kreuz (Mexico City: El Libro Libre, 1942),  cover.

Principal references: Exposición de Homenaje 443, Méndez INBA 76; Prignitz 1373

Selected additional references (illustrated): Barajas 2002, 28; Buchloh and Harewood 2022, 340; Caplow 2017, 175; Carrillo Azpeitia 1984, pl. 46; Heller 1999, 30; Maples Arce 1970, pl. 23; Prignitz-Poda 2018, ch. 3; Reyes Palma, pl. 76

Selected public collections: Blanton; BM; Estanquillo; IAGO; LOC; MFAB; MFAH; MMA; MNCARS; MoMA; MUNAE; NMMA; PMA

Commentary: In 1943 Méndez provided a color woodcut for the cover of the book La séptima cruz (Das Siebte Kreuz, The Seventh Cross), by Anna Seghers, a German Communist in exile in Mexico and the United States. Published in Mexico City by the German exile press, El Libro Libre, the book, which was made into a Hollywood movie with Spencer Tracy during a period of anti-Nazi propaganda production, concerns a prison break by a group of socialists and communists from a Nazi concentration camp during the 1930s. Only one prisoner succeeds, and the unnamed narrator says: “Never perhaps in man’s memory were stranger trees felled than the seven plane trees growing the length of Barrack III. Their tops had been clipped before, for reasons that will be explained later. Crossboards had been nailed to the trunks a the height of a man’s shoulder, so that at a distance the trees resembled seven crosses.… …What would it have amounted to, compared to what we felt when the six trees, and finally the seventh one, were cut down? A small triumph, assuredly, considering our helplessness and our convict’s clothing; but a triumph nevertheless -- how long was it since we had felt the sensation? -- which suddenly made us conscious of our own power, that power we had for a long time permitted ourselves to regard as being merely one of the earth’s common forces, reckoned in measures and numbers, though it is the only force able suddenly to grow immeasurably and incalculably.” 

Adapting his style to the subject, Méndez’s print depicts the Nazis as faceless thugs viciously attacking an unarmed man, using a tightly detailed style and dramatic contrasts of texture and pattern. Méndez may have chosen to delineate his forms with “Germanic precision.” The Germans’ uniforms, boots, gun and swastika are a trope for Nazism in general, symbols of Nazi terror. They appear to be deriving satisfaction from their cruelty and the exercise of absolute power; In addition, the exaggerated masculinity of the Nazis includes the fetishistic leather boots and phallic weapons associated with sadistic pleasure In Méndez’s previous portrayals of politically motiivated violence. (Deborah Caplow)

Cataloging note: The image dimensions as printed on the book cover are 18.6 x 13.5 cm.

Comentario: En 1943, Méndez realizó un grabado en madera a color para la portada del libro La séptima cruz (Das Siebte Kreuz), de Anna Seghers, una comunista alemana exiliada en México y Estados Unidos. Publicado en la Ciudad de México por la editorial de exiliados alemanes El Libro Libre, el libro, que fue adaptado al cine en Hollywood con Spencer Tracy durante un período de producción de propaganda antinazi, trata sobre la fuga de un grupo de socialistas y comunistas de un campo de concentración nazi durante la década de 1930. Solo un prisionero lo logra, y el narrador anónimo dice: Quizás nunca en la memoria del hombre se talaron árboles más extraños que los siete plátanos que crecían a lo largo del Barracón III. Sus copas habían sido podadas antes, por razones que se explicarán más adelante. Se habían clavado tablones transversales a los troncos a la altura del hombro de un hombre, de modo que, desde lejos, los árboles parecían siete cruces… …¿Qué habría significado eso, comparado con lo que sentimos cuando talaron los seis árboles y, finalmente, el séptimo? Un pequeño triunfo, sin duda, teniendo en cuenta nuestra impotencia y nuestra ropa de presos; pero un triunfo al fin y al cabo: ¿cuánto tiempo hacía que no sentíamos esa sensación? —que de repente nos hizo conscientes de nuestro propio poder, ese poder que durante mucho tiempo nos habíamos permitido considerar como una de las fuerzas comunes de la tierra, calculada en medidas y números, aunque es la única fuerza capaz de crecer de repente de manera inconmensurable e incalculable

Adaptando su estilo al tema, el grabado de Méndez representa a los nazis como matones sin rostro que atacan brutalmente a un hombre desarmado, utilizando un estilo muy detallado y contrastes dramáticos de textura y motivos. Es posible que Méndez haya optado por delinear sus formas con precisión alemana. Los uniformes, las botas, las armas y la esvástica de los alemanes son un metáfora del nazismo en general, símbolos del terror nazi. Parecen obtener satisfacción de su crueldad y del ejercicio del poder absoluto; además, la masculinidad exagerada de los nazis incluye las botas de cuero fetichistas y las armas fálicas asociadas con el placer sádico en las representaciones anteriores de Méndez de la violencia motivada políticamente. (Deborah Caplow)

Nota de catalogación: Las medidas de la imagen tal y como aparecen impresas en la portada del libro son 18.6 x 13.5 cm.

Catalogue record number: 432